El pasado 4 de junio de 2025, el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) aprobó un Reglamento de Amparo Colegial destinado a proteger a los profesionales del Derecho frente a injerencias e interferencias durante el ejercicio de sus funciones, tanto dentro como fuera de los juzgados.
¿En qué consiste el nuevo reglamento de amparo colegial?
- Los colegios profesionales (abogados y procuradores), estarán facultados para reiterar acciones (ordinarias o urgentes) y requerir el cese de conductas perturbadoras (interferencias, vulneración de secreto profesional, amenazas, etc.).
- Las acciones podrán dirigirse contra jueces, fiscales, funcionarios, compañeros, clientes o particulares
- Esto da respuesta directa a la Ley Orgánica del Derecho de Defensa (noviembre 2024) y refuerza de forma inédita la defensa institucional colectiva de profesionales jurídicos sometidos a presiones externas
¿Por qué es relevante para los procuradores de Madrid?
- Protección reforzada: Se reconoce oficialmente el papel de los procuradores como parte esencial de la Defensa y les ampara ante coacciones o interferencias reputacionales o ejercidas por terceros.
- Intervención colegial: El Ilustre Colegio de Procuradores de Madrid (ICPM) puede presentar recursos urgentes para defender a sus colegiados, reforzando su función de escudo institucional.
- Visibilidad profesional: El Reglamento legitima el papel activo de los procuradores en la defensa jurídica y su independencia profesional.
- Mejora de relaciones institucionales: Fomenta una mayor colaboración entre procuradores, abogados, juzgados y fiscales, reforzando la cohesión de la Administración de Justicia en la Comunidad de Madrid.
Para los procuradores de Madrid, la entrada en vigor del nuevo reglamento de Amparo Colegial significa contar con un respaldo institucional y jurídico robusto, que potencia la vigilancia activa de su independencia y fortalece su figura dentro del engranaje de la Justicia.
Este avance se une al trabajo constante del ICPM en apoyo de sus colegiados, reforzando su rol como pilar imprescindible de la defensa jurídica y del respeto profesional.